Encuentro en el fuego… Día 26

La vida da vueltas y con ella es necesario aprender a girar… como bailando.

Frente al fuego me senté, atrapada por la imagen hipnotizante de las hermosas llamas de tantos colores.

Escuché a la tierra hablarme, me enseñó cómo estamos todos conectados y de pronto vi la red. Todo en lugar de ser sólido, estaba formado por ‘mallas eléctricas’. La primera imagen que tuve fue la de mallas simples, cuadrículas robotizadas y escuché su voz “No, esa no soy yo. Nosotros no estamos formados por código binario, nosotros somos ternarios, sólo así se forma la vida.” Y así de pronto, todo se transformó en un hermoso baile de formas fractales únicas y nos vi a todos conectados por esta gran energía cósmica que nos va formando con la misma base llena de infinitas posibilidades.

Mientras me encontraba concentrada y sintiéndome parte del planeta tierra, agradecía mi existencia y la de todo. Solté mis miedos y dudas. Le pedí al fuego me ayudara a soltar todo lo que quiere ser libre, todo aquello que ya no necesita de mi, todo aquello que ya cumplío su propósito conmigo.

La tierra me dijo un día que cuando un ser humano delimita un pedazo de tierra y dice ‘es mío’, le pone un candado energético a ese espacio y el campo morfogenético que impacta se distorsiona activando un juego de poder.

‘La tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra.’

Es imposible que seamos dueños de un pedazo. ¿Entonces qué somos Gaia, qué hacemos?

“Guardianes.”

Nuestro propósito como parte fundamental del planeta tierra es cuidar el espacio, cuidar de lo que nos rodea, ayudar a los más pequeños, abonar para que los frutos crezcan y compartir.

“No te llames dueño de mi tierra, llámate guardían y sé un guardían compasivo y suave. Aquel que se llama a si mismo dueño, entra en el juego del dominio y del poder y se separa del resto.”

Y así le pedí al fuego que se llevara mis apegos… y se los llevó. De pronto una gran paz me inundó y me hizo saber que todo está bien (como siempre) y entonces apareciste.

Lua, llegaste a la escena…

Siempre fuiste una perra más grande de lo normal para el común denominador de tu raza, pero ayer te veías aún más grande, más estilizada. Caminabas en círculos alrededor de la fogata con pasos lentos y elegantes, mirándome fíjamente a los ojos, con esos dos ojos amarillos. Sonreías sacando la lengua. Una sonrisa suave… y me mirabas. No me quitabas un segundo la vista.

Entonces aparecío la pantera, una majestuosa criatura que me visita de vez en cuando durante misiones importantes, retos grandes. Y empezó a caminar junto a ti en círculos y entonces se combinaron. Tú y la pantera se hicieron una y me empezaste a hablar.

“Soy tu compañera y tu guardián. Me hago una con la pantera para aumentar mi visión y mi entendimiento. Siempre me consideré una guardiana y protectora, ahora desde este lado del velo, comparto con el espíritu de la pantera y es inmenso. La sensación de poderlos envolver en un manto protector es mucho más poderosa que cuando tuve cuerpo físico en la tierra. Me encanta, me siento fuerte e infinita. Me alegra tanto que puedas verme.

Tengo un mensaje importante.

Estás frente una tercera prueba de amor libre. Verás, el amor puro es difícil de encontrar hoy en día, la posesión, el control, el miedo a la soledad se disfrazan de amor… hace mucho, mucho tiempo tú decidiste limpiar tu entendimiento, tu comprensión y expandir tus horizontes.

  • Aceptar la partida voluntaria de un ser amado, soltando la necesidad y obsesión de saber ¿qué le ocurrió? ¿dónde está? soltando el control. – Esto fue parte del legado de Bumsi.
  • Ayudar a un ser amado a partir cuando te lo pide, aceptar el cese de la existencia física y abrazar la continuidad del espíritu – Esto es parte de mi legado.
  • Ponerle alas a un ser amado y ayudarlo a volar del nido, aceptar su deseo de partir a un rumbo nuevo para continuar con su misión en la tierra – Esto es parte del legado de Jake y Maggie.

Están listos.

Siempre supiste que habían llegado temporalmente, intentaste buscarles hogar varias veces… titubeando. Confías mucho en lo que sabes sobre ellos y sus necesidades y en cómo puedes tú entenderlos y cuidarlos, te has forjado como ayudante y guardián de los perros. Lo agradecemos infinitamente y es necesario que dentro de esta labor, sueltes y puedas darle continuidad. Es más sencillo cuando se quedan poco tiempo, como Jack, se vuelve más complejo cuando nos quedamos más.

Mi llegada a su vida los movió, una y otra vez, constantemente. Muchos propósitos dentro de uno grande. Maravillada de su atención y disposición para fluir, pude avanzar rápido en mi misión. Parte de mi ‘tour’ por la tierra incluía encontrar a Jake y a Maggie y ayudarlos en la alineación maestra del plan mayor.

Somos y hemos sido parte de este diseño exquisito de eventos afortunados que deben sumarse para dar el resultado preciso.

Jake y Maggie son portadores de felicidad, su propósito es aliviar el corazón de las personas y despertar un tipo muy específico de sensibilidad. Una familia los espera. Ustedes fueron guardianes de su camino, pusieron abono para que los frutos crecieran y ahora alguien más pueda cosecharlos y continuar el ciclo.

Jake y Maggie son de la tierra. Con sus ojos color miel también ven a través del alma y sanan.

Jake tiene un poder sanador que espera estar junto a la persona con la que acordó encontrarse. Maggie tiene el don de la aceptación y refleja lo que otros necesitan ver en ellos mismos: la autocompasión, la belleza interior y la calma. En este tiempo turbulento para ustedes, Maggie los ha estado ayudando a sentir calma, pero ahora debe encontrar junto con Jake, el siguiente espacio donde es requerida su presencia.

Ya lo saben. Están emocionados y agradecidos porque ustedes escuchan y entienden. Aceptan y no luchan contra lo divino.

Estás lista mamá para soltar también el control de sus vidas. Son almas y seres fuertes y sabrán tocar las fibras en otros que despierten esa compasión. Estarán bien. Confía en ellos y ayúdalos a volar como siempre lo hiciste conmigo.

Amor libre, sin condiciones. El amor trasciende todo lo material, por eso podemos conversar tu y yo. El amor es eterno, nunca termina. Si abrazas esta realidad como lo has hecho hasta ahora, comprenderás que no importa dónde nos encontremos en el todo, siempre podemos tocarnos con el corazón, siempre estamos, siempre somos”

Y te echaste en silencio. Como esfinge con tus grandes orejas erguidas, tu boca cerrada y tus ojos amarillos fijos sobre el fuego.

Mirando al fuego y escuchando su voz comprendí porqué nuestros ancestros lo veneraban y porqué en la mitología siempre hay un dios del fuego: al quemar la madera, esta desprende de golpe y por completo, toda la sabiduría almacenada en su adn.

Todos los códigos sagrados de la madre tierra se encuentran en cada célula de cada árbol que habita el planeta. Al quemar la madera, se liberan y se esparcen justo frente a nuestros ojos, podemos respirarlos y recibirlos, concetarnos con esa sabiduría sagrada y pedirle que sea parte de nosotros. Nuestros sabios ancestros lo sabían.

Sobre la casa…

Supe que ya la había soltado y supe a dónde debemos ir ahora.

Pude sentir claramente la línea de tiempo que nos llama con mayor fuerza, ese presente y futuro inmediato que pide a gritos nuestra presencia y la serie de eventos que debo ayudar a que sucedan para que todo marche en orden divino.

Pude sentir el amor expandirse una vez más dentro de mi corazón, pude sentir ese llamado claro, fuerte, donde sé que debo estar porque ahí pertenezco. Seguir siendo parte de esa cadena específica de sucesos que elegí y sigo eligiendo, para lograr lo que viene, lo que sigue, que no tiene que ver ni con buscar el confort o el placer, que no tiene que ver con evitar el dolor y ceder ante el miedo, sino que tiene que ver única y exclusivamente con todo lo necesario para seguir desarrollando mi propósito.

Los cambios son para crecer. Crecer no necesariamente significa crecer físicamente, a veces crecer puede parecer lo contrario, puede uno encontrarse en circunstancias que desde afuera se leen como ‘retroceso’, ‘hacerse más pequeño’, etc. cuando en realidad es justo lo requerido para dar el siguiente paso y avanzar en el propósito de vida.

Gracias Lua por estar aquí, gracias por acudir a mi llamado y responder mis preguntas. Gracias por protegernos y guiarnos. Gracias también por siempre darnos un poco más y empujarme a ser más valiente. Como ahora mismo que me invitas a compartir estas letras con el mundo, sin miedo, sin pena, sabiendo que es importante y aceptando nuevamente, que esto es parte del plan.

 

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